Ducha fría para recuperar las piernas

 

Un experto en entrenamiento ciclista nos ofrece en este artículo un buen consejo para mejorar la recuperación muscular tras un gran esfuerzo:

No sé si te habrás dado cuenta, pero al terminar de realizar un entrenamiento intenso tus piernas están muy calientes, especialmente en verano. En esta época del año tenemos que sumar al calor ambiental, el calor que provoca nuestro cuerpo al realizar ejercicio. Cómo hemos comentado en algún artículo anterior sobre las duchas de agua fría estas tienen muchísimas ventajas a la hora de recuperar nuestros músculos de cara al entrenamiento del día siguiente:

VENTAJAS DE UNA DUCHA FRÍA:
Tiene un efecto antiinflamatorio sobre nuestros músculos (obsérvalos tras un duro entrenamiento. Están inflamados. El agua fría atenúa esa inflamación).
Mejora la recuperación post-esfuerzo.
Ayuda al cuerpo a bajar el exceso de temperatura.
Mejora el rendimiento del día siguiente.
Evita posibles edemas producidos por el sobreesfuerzo.

Hoy te enseñaré un truco muy sencillo para que tus piernas estén mucho más recuperadas al día siguiente de un entrenamiento duro. Después de entrenar, dúchate como siempre, pero no uses agua muy caliente. El agua caliente no ayuda al retorno venoso y a la buen

a circulación. Eso hace que tardes más en recuperar y a tu cuerpo le cueste limpiar toda la suciedad que se ha generado en la práctica del ejercicio. Una vez que hayas terminado de ducharte, aplícate agua fría en tus piernas. Cuádriceps, isquiotibiales, gemelos… Deja que el agua fría caiga por ellos. Cuanto más fría esté el agua, mucho mejor para tus músculos. No
te cortes con la temperatura. Hay que ser valiente.

Puedes seguir esta guía para la ducha de agua fría post ejercicio:
– Deja que el agua corra unos 30 segundos por todos los músculos de la pierna derecha.
– Después otros 30 segundos por la pierna izquierda.
– Repite la misma operación en la pierna derecha pero esta vez solamente 20 segundos. Cuádriceps, gemelos, isquiotibial y glúteo.
– Y finaliza otros 20 segundos recorriendo todos los músculos de tu pierna izquierda.

Más tiempo no por dos motivos: El primero es el ecológico. El agua es un recurso limitado por el que te tenemos que mirar todos. El segundo por salud. Puede que a algunas personas que comiencen con esta técnica les baje tanto la temperatura que incluso se constipen dentro de la ducha. Ten en cuenta que vienes de realizar ejercicio, la temperatura de tu cuerpo es alta y si estás mucho tiempo con el pecho y brazo mojados, te puedes enfriar en exceso. En estos casos, para evitar este enfriamiento es recomendable secarse el tronco y extremidades superiores antes de realizar la ducha de agua fría en las piernas. Así evitarás el enfriamiento. Con este sencillo gesto estarás ayudando a tu cuerpo a recuperar antes tus piernas. Notarás más recuperados los músculos al día siguiente. Utilízalo especialmente los días de calor y de entrenamiento intenso y verás que al día siguiente, tus piernas salen a entrenar con mayor frescura.

Pedro García es preparador físico
www.deporteysaludfisica.com

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