Longitud de brazada, clave en tu economía de esfuerzo

ORIOL OLIVERAS. Todos hablamos de cadencia de pedaleo, de zancada amplia… Pero, qué pasa cuando estamos en la piscina y el míster nos dice que tenemos que hacer menos brazadas en cada piscina? Que nos apoyemos más en él agua? O el típico: “coge más agua!” Como afecta este aspecto a nuestro rendimiento?

Está claro que no será lo mismo nadar en piscina que en aguas abiertas. Pero casi todos entrenamos en piscina, y es en ese espacio donde tenemos que aprender a optimizar nuestros esfuerzos.

Lo primero que debe quedar claro, es que cada vez que pasamos los brazos, el músculo tiene un desgaste energético. Por este motivo es importante nadar con el mínimo número de brazadas, para economizar esfuerzos.  Cuando salimos del agua, aún nos quedan los segmentos de ciclismo y carrera.

Cabe recordar que en algunos momentos será mejor acortar la brazada para tener más frecuencia, y así perder menos ritmo (cuando nadamos a contracorriente, o para pasar la boya, por ejemplo).

Llegados a este punto, nos tenemos que plantear diferentes preguntas. Vale la pena invertir tiempo en trabajar nuestra técnica? Qué tengo que hacer para saber cuál es mi frecuencia de brazada? Y, qué tenemos que hacer para mejorar nuestra longitud de brazada?

El ejercicio más sencillo siempre será el de contar brazadas en cada piscina. Pero cuantas tengo que hacer? Podemos decir que lo correcto sería entre 14-18 brazadas por cada 25 metros. Aunque dentro de ese margen hay demasiada diferencia, y también tenemos que recordar que no todos nadamos igual.

Entonces, qué hacemos para saber si somos eficientes?  Como sabemos que estamos aprovechando la fase subacuática?  Voy a proponer dos ejercicios básicos:

  1. 4×50/20″ El objetivo será reducir el número de brazadas. De este modo sólo nos preocupamos de buscar la máxima eficacia y buscar las fases subacuáticas más correctas.
  2. 4×50/20″ Se trata de realizar el mismo tiempo, pero con menos brazadas en cada serie. Con este trabajo vamos a buscar reducir las brazadas pero al mismo ritmo, con lo que conseguiremos mejorar la propulsión.

Estos son los únicos métodos para mejorar? No, estos nos ayudaran a controlar si estamos trabajando bien nuestra eficiencia. Para mejorar esta, en los calentamientos podemos añadir series de contraste. Estas serán para mejorar nuestra técnica, como realizar 200m, 25m nadamos con los dedos separados y 25m con los dedos juntos, 50m nado y repetimos. Así mejoramos la sensibilidad y mejoramos la capacidad propulsiva.

Otro aspecto a tener en cuenta será el acelerar la brazada en su fase final, o empuje. Así conseguiremos mejorar nuestra propulsión.

Para poder aprovechar al máximo todos estos consejos será muy importante ayudarnos de nuestra posición dentro del agua, pero este ya será el tema de otro artículo…

Artículo extraído de triatletasenred

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