Los mayores peligros del running

Los peligros a los que se enfrenta casi diariamente todo corredor que se precie no son pocos. Desde perderse por el monte y tener que comer carne humana para sobrevivir, hasta que te abduzca un OVNI en cualquier carrera solitaria el día de tirada larga. La siguiente lista es solo un ejemplo de ello:

Perros

Ese sonido como de pequeña explosión que a veces suena en la calle, seguramente sea un corredor rompiendo la barrera del sonido a velocidad Mach 3 mientras escapa de un perro.

barrera del sonido running

Por alguna extraña razón, un perro puede estar lo más tranquilo posible que, si pasa cerca un corredor, su cerebro se activa cual zombi en busca de carne humana y empieza a perseguirlo. Esto, unido a que la gente los lleva sin correa o con correas modernas que miden 20 metros, siendo peor el remedio que la enfermedad, puede tener terribles consecuencias. Aunque lo mejor de todo es la típica frase de “tranquilo, no muerde”, dejando claro dos cosas, que la persona en cuestión tiene superpoderes y puede hablar con los animales cual Dr. Dolittle y segundo, que el perro se alimenta de papilla ayudado con una pajita.

Obsesión

La obsesión es una de las peores cosas que le pude pasar a un runner y también una de las más probables. Al principio, todo corredor que se precie empieza a  correr por diversas razones, entre ellas mejorar el estado físico, liberar estrés o disfrutar de las endorfinas producidas por el ejercicio. Sin embargo, una vez pasado este estado inicial, empieza el de batir marcas, pasando de correr y disfrutar a correr agobiado por el cronómetro, intentando hacer cada vez más distancia en menos tiempo. Si de tu última carrera lo único que recuerdas de cada kilómetro es que ibas a 4:20 en uno y a 4:50 en otro, bienvenido a al club. Si la respuesta es afirmativa, no te preocupes. Eso  es que sigues el “ciclo de la vida” normal de todo corredor, la siguiente etapa posiblemente sea un batir de marcas constante con lesiones intercaladas y si todo sigue su curso terminarás siendo un “happy runner”, concepto del que hablaré próximamente.

Los “corre Forrest” y derivados

Hay gente que cuando ve a un corredor no tiene otra cosa mejor que hacer que soltar alguna frase en voz alta para risa y escarnio del personal acompañante, siendo típico el“¡corre, Forrest, corre!”. Imagino que las chicas corredoras tendrán su propia versión en forma de silbidos o piropos varios. A mi hasta el momento nunca me han silbado, no sé si eso será bueno o malo.

Locos al volante

Imagina la típica película de vaqueros, el bueno y el malo se enfrentan en un duelo a muerte con la típica música esa de tiruriruruuuuu tirirooo mientras aparece un plano principal de sus miradas donde la tensión es máxima. Pues eso, justo eso, es lo que ocurre cuando un corredor y un coche se encuentran frente a un paso de peatones. El corredor piensa que el paso de peatones es suyo y aprieta el paso, por otro lado el conductor cree que si acelera puede pasar antes que el corredor y ya la hemos liado.

Clint_Eastwood running

Que te guste

Otra cosa que puede pasar es que te guste esto de correr. En mis tiempos, con las mismas zapatillas de jugar al futbol y una camiseta de publicidad era suficiente para salir a correr pero hoy, con tanto invento de supinador, pronador, ropa térmica, técnica, calcetines compresores, mallas, geles, suplementos, GPS, pulsómetro y un largo etcétera, esta afición te puede salir por un ojo de la cara. Y eso que, según dicen, una de las principales razones por la que está de moda es que es barato. Lo cierto es que más barato que un gimnasio sí que es, pero te pierdes gran parte de la fauna que allí se puede observar.

Gente por la acera

Es normal que haya gente por la acera mientras corres, es lo que tiene no ser el único ser humano en el mundo. Lo que no es tan normal es la gente, normalmente señoras, que te ve venir a 100 metros y, en vez de apartarse un poquito (solo un poquito) a un lado, prefiere ponerse en formación de defensa, de forma que el mismísimo Leónidas parecería un pringado cualquiera a su lado, obligándote a correr por la carretera con el peligro inherente de los locos al volante.

running 300

En fin, esto es solo una pequeña muestra de que, además de alguna que otra pregunta incómoda, los runners también tienen otros temas de los que preocuparse.

Artículo extraído de Avance Intermitente

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s